Narrado con una crueldad extrema, no exenta de sensibilidad, "El hilo de la costurera" de Dagmar Trodler, nos acerca a un mundo de emociones encontradas, donde la tristeza, la alegría, los desencuentros y por encima de todo, la superación, serán el eje de esta historia de gentes venidas de Inglaterra, cuasi torturadas, avocadas a una muerte a plazos en los barcos de la desesperación, para colonizar un nuevo territorio, tan hostil como extraño, Australia.
Mujeres obligadas a vender su dignidad, a prostituirse, sin ser prostitutas, buscando la protección de los hombres como único medio de sobrevivir.
Hombres empujados al acoholismo, embrutecidos pero con la esperanza de mejorar pese a todo. Hemos reflexionado sobre el título de la obra, que nada o poco tiene que ver con la trama, lo hemos comparado al Hilo de Ariadna que ayuda a Teseo a salir del laberinto tras matar al Minotauro, ya que como bien se dice en sus páginas; "....la vida es como un ovillo, hay que encontrar el inicio del cabo, (cosa harto difícil), e ir desliándolo para llegar al final. Un final amable y sorprendente a la vez.
Os la recomendamos vivamente.